Los forenses Hartwig y Muller proceden a efectuar la autopsia al cadáver de Waldemar Daninsky y le extraen una singular bala de plata. Al hacerlo el cadáver vuelve a la vida y con ello su maldición como hombre-lobo. Waldemar huye de la morgue y poco después encuentra a dos estudiantes universitarias que investigan la localización de la tumba donde reposa el cuerpo de la condesa Wandesa Dárvula de Nadasdy. Con la ayuda del noble polaco, Elvira y Genevieve localizan la tumba de la condesa junto a las ruinas de una abadía y despiertan su insaciable sed de sangre.
Premios:
Contenidos:
- León Klimovsky.
- Paul Naschy y Waldemar Daninsky.
- Fichas.
- Filmografías.